PALANTIR, EL ANTICRISTO Y LA DOCTRINA DONROE PETER ANDREAS THIEL Y SUS PROFECIAS SOBRE EL ARMAGEDÓN
Por Mtro Federico Alcalá
En la actualidad la Inteligencia Artificial se presenta como la principal ofensiva al concepto mismo de “humanidad” y entre sus principales exponentes está el germano-estadounidense Peter Andreas Thiel, dueño de la startup tecnológica Palantir y la plataforma de pagos PayPal. ¿Pero, quien es Peter Thiel y que implica en estos tiempos su apoyo a las políticas disruptivas de Donald Trump?
Palantir Technologies es una empresa que se está posicionando como la líder en análisis de datos e inteligencia artificial especializada en software para instituciones de gobierno, principalmente en el rubro de seguridad y defensa. Y, en palabras de su fundador, es la principal IA “anti woke”en el mundo. Para aquellos que desconozcan el termino “Palantir” este surge de la imaginación de John Ronald Reuel Tolkien, creador de la saga del Señor de los Anillos y el Silmarillión, quien lo inventó para nombrar parte de la parafernalia mágica que nutre su obra y se trata de una “piedra vidente” de forma esférica que sirve para ver acontecimientos o lugares lejanos y para comunicarse entre los usuarios de estas, pues no es una sola sino varias palantiri.
Y, el nombre que escogió Thiel no es mera casualidad, pues tiene que ver con la actividad principal de su programa de Inteligencia Artificial que consiste en establecer una red de vigilancia remota, búsqueda de objetivos y asistente para la toma de decisiones estratégicas. Por ejemplo, Thiel ha desarrollado la herramienta de IA denominada”ImmigrationOS” para el ICE en EE. UU., orientada a la identificación y expulsión de inmigrantes ilegales y su programa Palantir Gotham se utilizó en el conflicto contra Irán.
En este sentido Palantir se constituye en la principal empresa de Silicon Valley que defiende, impulsa y sostiene vehementemente el uso de la inteligencia artificial como arma de guerra y de defensa y como mecanismo de control de la sociedad, al contrario de otras empresas como Anthropic que se opone, también con vehemencia, al uso de la IA como mecanismo de control y como arma por parte del Pentágono.
Peter Thiel, al igual que Curtis Yarvin, es uno de los principales enemigos del modelo democrático que rige en la actualidad los Estados Unidos de Norteamérica. Nacido en Fráncfort del Meno en 1967 pero ciudadanizado estadounidense desde muy joven, es un inversionista de riesgo que tiene intereses de negocios con Elon Musk al ser cofundador de la plataforma PayPal y con Mark Zuckerberg al ser también socio de la plataforma Facebook. Thiel estudio en la prestigiosa Universidad de Stanford donde empezó su visión libertarista, es decir, de ideología de ultraderecha, misma que consolidó al fundar el denominado “The Stanford Review” el principal periódico libertario-conservador en esa institución académica.
Superada su vida estudiantil, Thiel se enfocó en el mundo de las finanzas en donde obtuvo grandes éxitos que lo convirtieron muy pronto en millonario. Ya, desde hace unas décadas, su postura frente al mundo ha sido, por decir lo menos, controversial. Por ejemplo, en 2007 posó vestido de mafioso junto a varios colegas entre ellos su amigo Elon Musk y, a raíz de este hecho, se le conoce en Silicon Valley como el “Don de la mafia de PayPal”. Otro aspecto de su personalidad es el hecho de que es una persona abiertamentegay quien, en 2017, contrajo matrimonio en Viena con su compañero Matt Danzeisen quien se desempeñaba como gestor de cartera en Thiel Capital.
Ahora, a sus 58 años se le conoce como uno de los más fervientes partidarios de Donald Trump y un eficaz patrocinador del vicepresidente J.D. Vance y un crítico feroz al movimiento “Woke” al que desprecia por sus implicaciones sociológicas favorables de los derechos humanos, la democracia y la protección al medio ambiente. Sin embargo, lo que en estos momentos destaca de su vida pública es la serie de conferencias que ha impartido a nivel mundial con la temática del “Anticristo” y su teoría de que la democracia y la libertad ya no son compatibles con la época actual.
El más reciente evento con este tema se desarrolló en Italia por la asociación cultural Vincenzo Gioberti, nombre del sacerdote católico que impulsó el resurgimiento de los Estados Pontificios, y que reunió a un público de jóvenes ultraconservadores, empresarios y periodistas, como el redactor jefe del diario ‘Il Tempo’, Daniele Capezzone, y Guido María Brera, fundador de la empresa de podcasts ‘Chora Media’, entre otros.
¿Ahora bien, de que va este interés de Thiel por el “Anticristo”? La Biblia describe al Anticristo como una entidad demoniaca que se opone a la doctrina y a la persona de Jesucristo y que busca socavar la lealtad de la gente a Dios. Es famoso entre el imaginario popular la serie de películas “La Profecía” en la que un niño llamado Demián accede con ayuda supernatural a las esferas de poder en los EE.UU. y cuyo número “666” constituye el símbolo de “La Bestia”.
El tema del Anticristo, de acuerdo con la asociación Gioberti, no es “una moda tardomedieval”, sino “un baño de realidad, el reconocimiento de que en nuestro tiempo presente actúan incesantemente fuerzas, más o menos ocultas, empeñadas en destruir lo que queda de Occidente”.
Thiel, identificado actualmente como el gurú estadounidense de la tecnología disruptiva, creció en una familia cristiano-evangélica en Estados Unidos, y ha señalado en sus conferencias que la amenaza para Occidente proviene de aquellos que, aún desde la derecha conservadora, se mueven en dirección contraria al progreso tecnológico y científico.Desde finales de 2025 e inicios de 2026, Thiel ha impartido cuatro conferencias en San Francisco y Roma, filosofando sobre quién podría ser el “Anticristo” y advirtiendo sobre la llegada del Armagedón.
Nuestro personaje, que se describe a sí mismo como un cristiano ortodoxo, está convencido de que el presagio del fin del mundo podría estar ya entre nosotros y, que factores como, las agencias internacionales, el ecologismo y las restricciones tecnológicas podrían acelerar su ascenso. Un discurso que cuadra a la perfección con sus intereses en Silicon Valley y la finalidad de controlar a la población y generar sistemas inteligentes de agresión, guerra y defensa mediante la IA que busca a través de su empresa Palantir.
En sus conferencias, Thiel ha señalado lo siguiente: “Una definición básica del anticristo: algunos lo consideran un tipo de persona muy malvada. A veces se usa de forma más general como una descripción espiritual de las fuerzas del mal…en lo que me centraré es en la interpretación más común y dramática del anticristo: un rey malvado, un tirano o un antimesías que aparece en los últimos tiempos…soy libertario, o liberal clásico, con una pequeña diferencia: me preocupa el anticristo”.
El ultraconservador de Silicon Valley se ha inspirado en una amplia gama de pensadores religiosos, entre ellos el teórico francoestadounidense René Girard, a quien Thiel conoció en la Universidad de Stanford y, desde luego, el jurista nazi Carl Schmitt, cuya obra, según él, contribuyó a forjar el núcleo de sus propias creencias. También reconoce el trabajo del teólogo católico inglés John Henry Newman como la inspiración para su serie de cuatro partes, afirmando: «Newman escribió cuatro, así que yo también haré cuatro. Estoy contento con ello».
Según Peter Thierl, el Armagedón será desatado por “una figura que, como el anticristo, cultiva el miedo a amenazas existenciales como el cambio climático, la IA y la guerra nuclear para acumular un poder desmesurado”. La idea es que esta figura convence a la gente de hacer “todo lo posible para evitar una tercera guerra mundial, incluyendo la aceptación de un orden mundial único encargado de proteger a todos del apocalipsis, que imponga una restricción total del progreso tecnológico”.
Dado que, para Thiel, el “Anticristo” es sinónimo de un “Estado mundial”, también cree que los organismos internacionales, incluidas las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional (CPI), aceleran la llegada del Armagedón, por eso, al igual que Donald Trump, los desprecia. En este sentido, la Doctrina Donroe también se ve favorecida por el pensamiento de Peter Thiel.
¿Quién podría ser el “Anticristo” según Peter Thiel? Este excéntrico multimillonario de las tecnologías cree que el “Anticristo” podría ser “un único tirano malvado”. En sus conferencias ha mencionado a varias figuras que considera particularmente peligrosas y, aunque nunca afirma categóricamente quién es el supuesto “Anticristo” en su filosofía, sugiere cómo algunas personas podrían ser figuras similares. En particular, sugiere que el anticristo sería un “ludita que quiere detener toda la ciencia”, haciendo referencia a personas como Greta Thunberg, Eliezer Yudkowsky y Marc Andreessen. Ha señalado: “En la modernidad tardía, donde la ciencia se ha vuelto aterradora y apocalíptica, y los legionarios del anticristo como Eliezer Yudkowsky, Nick Bostrom y Greta Thunberg abogan por un gobierno mundial para detener la ciencia, el anticristo se ha convertido de alguna manera en anticientífico”. Desde luego, entre las personas que más odia encontramos a Bill Gates, el filántropo y cofundador de Microsoft, quien ocupa un lugar destacado en la lista de personas que Thiel detesta.
Ahora bien, ¿tienen sentido los argumentos que pregona Peter Thiel en sus conferencias? Podríamos decir que no. Muchos toman como ejemplo de esta negativa su evidente ambigüedad, su confusa y contradictoria posición sobre quién podría ser el “Anticristo”, sin embargo, su posicionamiento “anti Woke” y la finalidad que persigue con su empresa Palantir lo ponen en el ojo del huracán. Utilizar la IA para imponer un orden mundial basado en la muy particular visión de Donald Trump y los ultraconservadores republicanos ya es en sí una amenaza a la integridad, la paz y la estabilidad mundial. Las guerras del futuro no las decidirán las personas, ni los políticos ni los militares, sino las maquinas entrenadas en posiciones ideológicas antagónicas en donde el desprecio por la vida humana ya ha sido evidenciado y, en esto, Peter Thiel tiene un alto grado de complicidad. Personajes como él y Curtis Yarvin son, sino los “Anticristos” de nuestra era, sí los “profetas” de un orden totalitario, racista y, evidentemente, elitista donde las mayorías de este planeta no caben en su Parnaso.
