El Quehacer Político a través///Jose Alberto Prado Angeles///Casa Oval o la iglesia de Trump
Por José Alberto Prado Angeles
Director General y Editor
Ayer, estando en misa y escuchando las lecturas y el evangelio, como “por arte de magia” mi devoción perdió la concentración y mi mente me puso imaginariamente a Donald Trump. ¿Qué extraño? No necesariamente, porque algunas frases que se expresaban desde el púlpito “pintaban de cuerpo entero” las acciones de quien hoy despacha en la oficina Oval de la Casa Blanca, el hombre que tiene a su sociedad convulsionada -sobre todo por su tirria y repulsión a la comunidad migrante de Estados Unidos- y al mundo erupcionado -económicamente y violentado- por las consecuencias de una guerra que inició sin sentido.
En la Primera lectura (del libro del Éxodo, 22, 20-26), dice, “dice el Señor a su pueblo: ‘No hagas sufrir ni oprimir al extranjero, porque ustedes fueron extranjeros… ’”, mientras que, en el Evangelio, según Mateo (22,34-40), indica que “El aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callado a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, preguntó para ponerlo a prueba: ‘Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?’ Jesús le respondió: ‘Amarás al Señor…Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo’”
Es increíble, como hasta en los momentos de más introspección que tenemos, cuando debemos estar concentrados en atención al lugar donde nos encontramos y alejados de lo mundano que sucede al exterior, nos enfrentamos a la figura y las acciones de un personaje que ha venido a cambiar la historia del mundo.
Bueno, ese personaje el viernes pasado volvió a decir que tiene derecho a un tercer mandato en la presidencia, aunque la Constitución se lo impida -como lo señala la Enmienda 22-, bajo el argumento que “Nos hicieron trampa en la segunda”, haciendo referencia a las elecciones del 2020, cuando perdió con Joe Biden y que a la postre generaron la histórica invasión del Capitolio -provocada por el mismo Trump-.
Lo preocupante es que no es la primera vez que lo menciona. Hace un año -27 de octubre- insinuó esa misma posibilidad, diciendo primero que era “demasiado ingenioso”, que “no estaría bien”, pero entre sus allegados comentaba sobre la eventualidad de ir más allá de su actual mandato, pese a la restricción constitucional, pudiendo colocarse como candidato a la vicepresidencia en las elecciones del 2028, y desde ahí darle continuidad a su “gestión”. Además, hay que recordar que, en esas mismas fechas, Steve Bannon, antiguo asesor de Trump y uno de los ideólogos del movimiento “Make America Great Again (MAGA)”, había declarado al semanario británico The Economist que, “ya hay un plan” para mantenerlo en la Casa Blanca.
Cualquiera que sea la intención o la posibilidad, lo lamentable es que hasta en el Evangelio se nos “aparece” Trump.
Así el Quehacer Político Desde 1980, 46 años inquiriendo en la política de México, cuestionando, exponiendo, revelando y razonando.Es cuanto.
