El Quehacer Político a través///Jose Alberto Prado Angeles///Que tanto es tantito

0
921e0283-24ae-4908-b1ab-fa3ea0d47174

Por José Alberto Prado Angeles

Director General y Editor

Apenas el pasado jueves, Colombia -el mayor productor de cocaína en el mundo- autorizó a Estados Unidos a realizar operaciones militares conjuntas en su lucha contra el narcotráfico, según anunció el secretario de Guerra Pete Hegseth, formalizando de esta manera el ingreso del país cafetalero al Escudo de las Américas, que es la coalición para enfrentar al terrorismo, narcotráfico y el crimen organizado, que está encabezada por el presidente Donald Trump y en donde están integrados casi todos los países del continente.

En México eso “no va a ocurrir”, dijo la Presidenta Claudia Sheinbaum el 18 de noviembre de 2025, cuando daba respuesta a las declaraciones del mandatario estadounidense quien había dicho un día anterior que no descartaba ataques en contra del narcotráfico en nuestro territorio, insistiendo en que “México coopera en materia de inteligencia y seguridad, pero no acepta subordinación ni violaciones a su soberanía”, y recordando un pasaje histórico de la relación bilateral: “La última vez que Estados Unidos vino a México con una intervención se llevó la mitad del territorio”. Y esa ha sido la posición de Palacio Nacional hasta el momento.

Sin embargo, el domingo pasado el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, publicó una fotografía de la reunión que sostuvieron el comandante del Ejército mexicano, general de división de Estado Mayor Héctor Ávila Alcocer, con el secretario de Ejército de Estados Unidos, Patrick Driscoll, en donde se firmó el acuerdo que permitirá a las fuerzas armadas -de México- “adquirir sistemas aéreos no tripulados y sistemas contra aeronaves no tripuladas”.

Agrega el embajador que ese pacto va a “fortalecer nuestras capacidades estratégicas y operativas. Esta tecnología fortalecerá nuestra capacidad para combatir a los cárteles y hacer frente a nuestros retos compartidos de seguridad”.

Habrá que leer entrelíneas el mensaje del diplomático estadounidense para entender que el convenio no solo es dar acceso a las fuerzas armadas de nuestro país a la última tecnología para ubicar, vigilar y darle seguimiento a los pasos de los grupos delincuenciales, sino que también -es obvio por el comentario del embajador- deberá existir un entendimiento que les permita a nuestros vecinos “fortalecer” sus “capacidades estratégicas y operativas”, con lo que de alguna manera tendrán metida “la mano en la masa” y acceso “en vivo” a los operativos de vigilancia en nuestro territorio. Como quien dice, “no va a ocurrir”, nomás “poquito”.

Así el Quehacer Político Desde 1980, 46 años inquiriendo en la política de México, cuestionando, exponiendo, revelando y razonando.Es cuanto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *