El Quehacer Político a través de la opinión del Lic Eden Lozano Meza desde la Cámara Alta///El Gobierno rinde cuentas ante el Senado

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Por Lic Eden Lozano Meza

Para buena parte de la ciudadanía, lo que sucede dentro del Congreso puede parecer lejano, complicado y lleno de palabras que sólo entienden quienes trabajan en política, “Glosa”, “comparecencia”, “dictamen”, “comisiones”, “Junta de Coordinación Política” y “control parlamentario” son expresiones frecuentes en el Senado, pero pocas veces se explica qué significan y, sobre todo, por qué deberían importarle a cualquier ciudadano.

¿octubre nos dará un buen ejemplo?

Después de la presentación del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el trabajo del Congreso no termina con recibir un documento, en realidad, comienza otra etapa, la Constitución establece que cada una de las Cámaras debe realizar el análisis del Informe de Gobierno y puede citar a secretarios de Estado para ampliar la información. Además, el artículo 93 constitucional permite a las Cámaras convocar a determinados servidores públicos para que informen y respondan preguntas relacionadas con los asuntos de sus respectivos ramos. Es decir, las comparecencias no son una cortesía política, forman parte de los mecanismos constitucionales de relación, información y control entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo.

A este proceso de revisión del Informe se le conoce comúnmente como glosa y una de sus partes más visibles son precisamente las comparecencias.

¿Qué significa comparecer?

Dicho de la manera más sencilla posible,comparecer significa acudir ante el Congreso para explicar, informar y responder preguntas.

Un secretario de Estado no llega solamente para pronunciar un discurso, las y los senadores pueden cuestionarlo sobre las decisiones tomadas por su dependencia, los recursos utilizados, los resultados obtenidos, los problemas que persisten y las acciones que pretende realizar.

Por eso una comparecencia debe entenderse como un ejercicio de rendición de cuentas y control parlamentario.

No significa, por sí misma, que el funcionario haya cometido alguna irregularidad ni se trata de un juicio, su finalidad es permitir que el Poder Legislativo obtenga información directamente de quienes tienen bajo su responsabilidad áreas fundamentales del Gobierno Federal.

La lógica es bastante sencilla, el Gobierno informa, el Congreso pregunta, el funcionario responde y la ciudadanía puede conocer y valorar esas respuestas.

Durante octubre ese mecanismo estará particularmente activo en el Senado, el calendario anunciado por el Senado establece que Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, iniciará las comparecencias el 5 de octubre ante la Junta de Coordinación Política, posteriormente acudirán integrantes del gabinete responsables de áreas como Hacienda, Seguridad, Relaciones Exteriores y Economía, también se contempla la participación de la secretaria de Energía en noviembre y están pendientes de definición las fechas correspondientes a otras dependencias.

Pero aquí comienza la parte verdaderamente importante para el ciudadano.

¿Qué debemos observar en esas comparecencias?

Una comparecencia puede durar varias horas, generar decenas de intervenciones y producir cientos de declaraciones, sin embargo, para entenderla no es necesario escuchar cada discurso ni conocer todo el lenguaje parlamentario, hay que concentrarse en algo mucho más sencillo.

¿qué problema se está revisando, qué resultado reporta el Gobierno y qué explicación ofrece el funcionario responsable?

Cuando comparezca Hacienda, por ejemplo, no estaremos hablando únicamente de términos económicos difíciles de entender, en el fondo estaremos hablando del dinero público, cuánto ingresa el Gobierno, cuánto gasta, cuánto debe, qué presiones enfrentan las finanzas públicas y qué capacidad económica tiene el Estado para sostener sus programas y obligaciones.

Cuando corresponda el turno de Seguridad, detrás de las estadísticas habrá preguntas mucho más cercanas a la población, qué está ocurriendo con los homicidios, la extorsión, el crimen organizado, la coordinación entre autoridades y los resultados de la estrategia federal.

En Relaciones Exteriores, la discusión deberá permitir conocer cómo está actuando México frente a Estados Unidos, Canadá y el resto del mundo, así como los asuntos internacionales que tengan consecuencias para nuestro país, y cuando comparezca Economía, uno de los temas relevantes será inevitablemente la relación comercial con nuestros principales socios y el seguimiento a la implementación y revisión del T-MEC, materia para la cual incluso se prevé la participación de las comisiones correspondientes.

Así que el ciudadano no necesita convertirse en especialista para seguir una comparecencia, puede hacerse cinco preguntas muy sencillas.

¿Qué prometieron? ¿Qué hicieron? ¿Cuánto costó? ¿Qué resultados obtuvieron? ¿Y qué van a hacer con aquello que no funcionó?

Si después de varias horas de comparecencia esas preguntas siguen sin una respuesta clara, eso también es información y si existen respuestas acompañadas de cifras, documentos y resultados verificables, habrá elementos para evaluar posteriormente si lo informado corresponde con la realidad, ésa es precisamente una de las funciones del control parlamentario, convertir los grandes informes gubernamentales en preguntas concretas.

Pero el Congreso no solamente llama a funcionarios, también hace leyes Mientras se desarrollan las comparecencias, el trabajo legislativo continúa yaquí existe otra confusión muy frecuente, cada semana escuchamos frases como:

“un senador presentó una iniciativa”.

“se propuso una nueva ley”.

“se presentó una reforma”.

Pero presentar una iniciativa no significa que esa propuesta ya sea ley, una iniciativa es apenas el comienzo de un procedimiento, en términos sencillos, alguien facultado para hacerlo propone crear, modificar, adicionar o eliminar determinadas disposiciones legales, en el Senado, una vez presentada una iniciativa, la regla general es que sea enviada, “turnada”, en lenguaje parlamentario a la comisión o comisiones competentes para que la estudien. Los artículos 172 a 176 del Reglamento del Senado regulan precisamente la presentación y el turno de estas iniciativas.

Ahí comienza una etapa que normalmente recibe mucha menos atención pública, pero que puede ser más importante que el discurso con el que se presentó la propuesta.

Las comisiones estudian el proyecto, pueden analizar sus consecuencias jurídicas, discutir su contenido y realizar modificaciones, el resultado de ese trabajo se expresa normalmente mediante un dictamen, dicho de otra manera, la iniciativa es la propuesta original, el dictamen es el documento mediante el cual las comisiones legislativas competentes plantean al Pleno qué hacer con ella y en qué términos.

Las comisiones son precisamente órganos del Senado constituidos para elaborar dictámenes, informes, opiniones o resoluciones que contribuyen al ejercicio de las atribuciones de la Cámara, y aquí puede suceder algo que muchas veces no se explica al público.

• Una iniciativa puede presentarse con gran publicidad y después permanecer pendiente en una comisión.

• También puede ser modificada.

• Puede integrarse con otras propuestas relacionadas.

• Puede recibir un dictamen que no conserve exactamente lo que planteaba originalmente.

• Puede avanzar hacia el Pleno.

• Puede no convertirse nunca en una reforma vigente.

Por eso en Quehacer Político haremos una distinción fundamental:

una cosa es presentar una iniciativa y otra muy diferente conseguir que se convierta en ley.

El Senado cuenta, además, con mecanismos públicos para conocer el seguimiento de las iniciativas, quién las presentó, a qué comisión fueron turnadas y, cuando existe, el sentido y fecha del dictamen, el propio Reglamento dispone también que al iniciar cada año de ejercicio legislativo la Mesa informe al Pleno sobre las iniciativas o proyectos que continúan pendientes de dictamen, así que cuando un político anuncie una reforma, la pregunta no debe terminar en, “¿Qué propuso?”, hay que continuar:

¿A qué comisión fue enviada?

¿Ya fue estudiada?

¿Existe dictamen?

¿Qué modificaciones sufrió?

¿Ya fue votada?

¿Pasó a la otra Cámara?

¿Ya concluyó el procedimiento legislativo correspondiente?

Solamente siguiendo ese recorrido podemos distinguir entre una propuesta política y una modificación que realmente llegó a incorporarse al orden jurídico.

¿Y qué puede hacer el ciudadano con toda esta información?

Éste es quizá el punto más importante, la participación ciudadana no termina el día de una elección, quien votó por una senadora o un senador conserva durante toda la Legislatura la posibilidad de conocer qué hace su representante.

• Puede saber si asiste.

• Puede revisar qué iniciativas presenta.

• Puede conocer cómo vota.

• Puede observar qué preguntas formula durante una comparecencia.

• Puede revisar qué asuntos trabaja en las comisiones a las que pertenece.

Y puede contrastar posteriormente sus declaraciones públicas con sus actuaciones legislativas, buena parte de esa información es pública.

La Gaceta del Senado contiene iniciativas, dictámenes, convocatorias, proyectos de orden del día, acuerdos y otros documentos parlamentarios, también se publican registros de asistencia a sesiones del Pleno y reuniones de comisiones, entre diversa información relacionada con la actividad legislativa.

Esto cambia la forma de observar la política.

Ya no se trata solamente de escuchar lo que un legislador dice en una entrevista, en una conferencia de prensa o en sus redes sociales, también podemos preguntar:

¿Qué hizo cuando llegó el momento de votar?

¿Qué propuso formalmente?

¿Asistió a la reunión donde debía discutirse el asunto?

¿Qué posición sostuvo en comisión?

¿Qué resultado tuvo finalmente aquello que anunció?

Lo mismo sucede con las comparecencias.

Si un secretario afirma que determinada estrategia produjo resultados, la ciudadanía, los medios de comunicación, especialistas y los propios legisladores pueden contrastar posteriormente esa afirmación con información pública.

Si un senador formula una pregunta importante, también puede revisarse si posteriormente impulsó alguna acción legislativa relacionada con el problema que señaló, porque la rendición de cuentas no debería terminar cuando concluye la transmisión de una comparecencia, debería comenzar ahí.

No todas las comparecencias son iguales.

Existe otro detalle que generalmente se pierde entre las noticias políticas, algunos funcionarios comparecen ante el Pleno, es decir, ante la Cámara durante una sesión destinada a ese ejercicio, otros participan ante comisiones, que son órganos legislativos especializados en determinadas materiasy también existen reuniones ante la Junta de Coordinación Política, órgano integrado por representantes de los grupos parlamentarios que cumple funciones relevantes en la conducción política del Senado.

Por eso no basta con decir que “un secretario fue al Senado”.

Importa conocer ante qué órgano compareció, bajo qué formato, quiénes pudieron intervenir, qué preguntas se realizaron y qué información quedó como resultado del ejercicio, en política, el formato también importa porque determina cómo se desarrolla el diálogo parlamentario.

Octubre será el mes de las preguntas

Ése será precisamente el seguimiento que haremos durante las próximas semanas en Quehacer Político, no buscamos llenar estas páginas con nombres de políticos ni reproducir discursos completos, queremos hacer algo más útil, traducir lo que sucede dentro del Congreso para quienes están fuera de él, cuando un secretario comparezca, explicaremos qué tema estaba obligado a explicar, qué le preguntaron y qué respondió.

Cuando aparezca una cifra importante, explicaremos qué significa y, cuando sea posible, la contrastaremos con información verificable, cuando Gobierno y oposición sostengan versiones diferentes sobre un mismo asunto, distinguiremos los datos comprobables de los posicionamientos políticos de cada parte, cuando se anuncie una iniciativa, no nos quedaremos con la fotografía de su presentación, seguiremos su camino y cuando se apruebe una reforma, explicaremos qué cambia realmente para el ciudadano.

Porque detrás de muchas palabras complicadas del Congreso existen asuntos bastante sencillos y cercanos, dinero público, seguridad, empleo, educación, economía, energía, medio ambiente, comercio, relaciones internacionales y reglas que terminan afectando nuestra vida cotidiana.

Octubre comenzará con una palabra poco utilizada fuera de la política, comparecer, pero su significado debería resultarnos familiar, significa que quien ejerce una responsabilidad pública debe acudir ante quienes representan a la ciudadanía para explicar lo que hizo y responder preguntas.

El Informe de Gobierno presentó los resultados que el Ejecutivo Federal reporta, ahora corresponde al Congreso analizarlos, cuestionarlos y solicitar explicaciones, después vendrá una tercera etapa que muchas veces olvidamos, verificar qué quedó después de las palabras.

Porque una buena pregunta parlamentaria sirve de poco si nadie da seguimiento a la respuesta, una iniciativa anunciada sirve de poco para medir resultados legislativos, si nunca conocemos qué ocurrió con ella y la información pública pierde buena parte de su utilidad, si los ciudadanos no sabemos dónde buscarla ni cómo interpretarla.

Ésa será nuestra tarea en Quehacer Político, explicar qué ocurrió, qué significa, qué sigue y por qué importa, sin convertir al ciudadano en especialista en derecho parlamentario, sin obligarlo a entender el lenguaje interno del Congreso, pero dándole las herramientas suficientes para distinguir entre lo que se anuncia, lo que se discute, lo que se aprueba y lo que realmente entra en vigor, porque entender al Congreso no debería ser privilegio de quienes trabajan dentro de él.

Es una institución que toma decisiones públicas y, por ello, su actividad debe poder ser comprendida y seguida por cualquier ciudadano, este octubre habrá muchas preguntas dentro del Senado, las respuestas también serán públicas y ahí estará lo verdaderamente importante, no solamente escuchar quién dijo qué, sino comenzar a preguntar, como ciudadanos, qué hicieron, qué resultados obtuvieron y qué sigue después.

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