El Quehacer Político a través///Jose Alberto Prado Angeles///Los políticos al bote de la basura
Por José Alberto Prado Angeles
Director General y Editor
¡Todo parece estar podrido! Solamente hay que ver las primeras planas de los periódicos, mirar los noticieros de televisión, escuchar la radio o hacer un recorrido por las redes sociales para encontrar que los principales temas están relacionados con actos de corrupción en la clase política. Y si no, a manera de prueba, hagamos un breve recorrido por los acontecimientos sucedidos en las últimas horas:
En Brasil, Flávio Bolsonaro, líder ultraderechista e hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien el domingo fue derrotado en las urnas, huyó a Estados Unidos después de que se conocieran las acusaciones en su contra por su supuesta implicación en una trama de blanqueo de dinero mediante apuestas digitales y actos ilegales durante su campaña presidencial.
En Estados Unidos, diversos comités del Congreso investigan al presidente Donald Trump por sospechas de corrupción y enriquecimiento personal, presuntamente aprovechándose de su posición y poder político.
Aquí, en México, Guadalupe Taddei Zavala presentó su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) después de las denuncias periodísticas sobre presuntos actos de corrupción, conflictos de interés y adjudicaciones de contratos a empresas vinculadas con personas cercanas a ella.
Por otra parte, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acusó a la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, de mantener presuntos vínculos con el crimen organizado y el Cártel de Sinaloa en la Sierra Tarahumara. La respuesta no se hizo esperar: la dirigente del partido oficialista anunció que demandará a la mandataria chihuahuense por daño moral, calumnias y violencia política de género.
Y lo anterior es solo una muestra de los acontecimientos más importantes de las últimas horas. Mejor no le “rasquemos” más allá de este entorno, porque necesitaríamos mucho espacio para hablar de los casos de presunta corrupción, acusaciones y denuncias que se conocen todos los días.
La conclusión es que, de Norte a Sur, de Este a Oeste, de arriba abajo, no hay para dónde hacerse. No importa si es “chile, mole o pozole”: todo es un “cochinero” y parece confirmar que la clase política del mundo está podrida, con muy raras excepciones.
Así el Quehacer Político Desde 1980, 46 años inquiriendo en la política de México, cuestionando, exponiendo, revelando y razonando.Es cuanto.
