Por José Alberto Prado Angeles
Director General y Editor
Un verdadero escándalo político se ha desatado en Washington con las renuncias de dos congresistas que estaban involucrados en investigaciones de conducta sexual indebida -en algunos casos con mujeres que trabajaban para ellos- por parte del Comité de Ética de la Cámara de Representantes. Los legisladores Eric Swalwell, demócrata de California -quien aparecía como principal candidato a la gubernatura del estado- y Tony Gonzales, republicano de Texas, dejaron oficialmente sus cargos ayer martes. Estos movimientos no modifican la estructura de votación del pleno y los republicanos continúan con una mayoría de 216-2013 sobre los demócratas, que anoche mismo la aumentaron cuando Clay Fuller asume el cargo para reemplazar a la exrepresentante Marjorie Taylor Greene, quien renunció a principios de año.
Pero dejemos de lado la configuración de la Cámara Baja estadounidense y centramos nuestro objetivo en las acusaciones y consecuencias que hubo sobre ambos legisladores. Habían sido acusados y eran investigados por el Comité de Ética del Congreso y apenas se habían iniciado los procesos legales en su contra en cortes del fuero común. Sin embargo, ante la gravedad de las denuncias y lo que conlleva, los congresistas decidieron hacerse a un lado de sus carreras políticas y dejar que la justicia cumpla con su trabajo. Con esa “mancha” en su hoja de servicio público, lo más probable es que los dos ex legisladores nunca más regresen a la arena política, con un daño bastante significativo especialmente para Eric Swalwell, quien se proyectaba a la gubernatura de California y de ahí con la posibilidad -ante la escasez de liderazgos democráticos- de “saltar” -en el momento oportuno- para la nominación presidencial.
Pero retrocedamos en el tiempo y vayamos a otros casos de investigación y proceso de conducta sexual indebida, ubicándonos el 9 de mayo de 2024, concretamente el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, en donde un jurado federal encontró culpable a Donald Trump responsable civilmente de abuso sexual y difamación contra la escritora y columnista E. Jean Carroll, por violarla en una tienda de Manhattan en 1996. El jurado le concedió a Carroll una compensación de 5 millones de dólares por abuso y difamación.
Los ex legisladores Swalwell y Gonzales apenas inician sus procesos penales, pero renunciaron y ya no están en funciones públicas, mientras que Trump, quien resultó culpable de abuso sexual, hoy “despacha” como presidente desde la oficina Oval de la Casa Blanca.
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