“Ley trascender” o Muerte Digna en la CDMX
Por Redacción QP
La legislación sobre Muerte Digna se perfila para convertirse en el tema más polémico y trascendente del actual periodo ordinario de sesiones en el Congreso capitalino.
El viernes de la semana pasada colectivos en pro de la eutanasia entregaron a diputados locales de Morena la iniciativa de “ley trascender”.
La jefa de gobierno Clara Brugada ya se pronunció a favor, mientras que el PAN ha manifestado su postura en contra de la eutanasia activa.
Hoy, con la intención de atender las demandas ciudadanas de legalizar y despenalizar la eutanasia activa y el suicidio asistido, la diputada del PT Jannete Guerrero Maya presentó dos iniciativas al respecto.
Una expide la Ley de Muerte Digna capitalina y otra para reformar la
Ley General de Salud en ese rubro.
En el caso de esta última, plantea eliminar la prohibición de la eutanasia y reconoce la asistencia médica para una muerte digna.
Por tratarse de una ley federal, tendría que ser aprobada por el Pleno del Congreso capitalino, para después ser remitida al Senado de la República y que siga su proceso parlamentario.
En la Sesión Ordinaria del pasado jueves, la legisladora del PT argumentó que el debate acerca de la muerte digna ya está en las calles de la capital del país, los hospitales
y en la conversación familiar y pública.
Ejemplo de ello, apuntó, son las recientes movilizaciones realizadas en la Ciudad de México para solicitar una legislación sobre muerte digna.
“La ‘Ley Trascender’, impulsada por Samara Martínez, convirtió una experiencia profundamente personal en una causa colectiva por la autonomía al final de la vida.
Hace apenas el viernes pasado, se registró la primera marcha por una muerte digna.
Así, llegó al Congreso la iniciativa ciudadana para exigir que se escuchen las voces de especialistas, pacientes y organizaciones agrupadas en Libertad para Morir, y así abrir la discusión.
Desde la tribuna del Recinto Legislativo de Donceles, recordó que 86 por ciento de los capitalinos están a favor de legalizar la eutanasia, de acuerdo con una encuesta de opinión mencionada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Además, se han presentado varias iniciativas estatales ante el Congreso de la Unión en la materia.
“México, sin duda, está hablando del tema y la Ciudad de México no puede guardar silencio. Debe seguir a la vanguardia, porque desde 2017 nuestra Constitución capitalina ya establece que la vida digna contiene implícitamente el derecho a una muerte digna.
“Casi diez años después, tenemos la responsabilidad de convertir ese reconocimiento constitucional en un derecho que podamos ejercer”, puntualizó la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso local.
En ese contexto, aclaró que su propuesta para expedir la Ley de Muerte Digna en la Ciudad de México no es contra la vida, sino a favor de la dignidad, y no busca convencer a nadie de morir o imponer una visión moral sobre otra persona.
Subrayó que la intención es reconocer el legítimo derecho de cada persona acerca de su propio cuerpo, porque la libertad de sobre sí misma es irrenunciable.
Asimismo, manifestó que el Estado debe cuidar, acompañar, ofrecer tratamientos, aliviar el dolor y garantizar cuidados paliativos.
“Pero existe una frontera que el Estado no debe cruzar: apropiarse de la voluntad de una persona capaz de decidir sobre sí misma, porque los derechos humanos no desaparecen en la puerta de un hospital, ni la cercanía de la muerte nos despoja de dignidad”.
Guerrero Maya detalló que esta ley busca fortalecer los cuidados paliativos y el tratamiento integral del dolor; reconocer la voluntad anticipada; prohibir la obstinación terapéutica; garantizar el acompañamiento psicológico, social y tanatológico.
También proteger la objeción de conciencia individual, y establecer salvaguardas frente a cualquier presión, manipulación, violencia o interés económico.
Agregó que este ordenamiento establece y reconoce, bajo requisitos estrictos, dos modalidades para acceder a una muerte digna: la eutanasia y la asistencia médica para morir.
De acuerdo con la iniciativa de modificación a la Ley General de Salud, se busca derogar el Artículo 166 Bis 21, que prohíbe la eutanasia, así como adicionar un Título Octavo Ter.
En éste se prevé establecer la definición de eutanasia y asistencia médica para morir; las condiciones para que pueda realizarse el procedimiento; establecer que el personal de salud podrá ejercer objeción de conciencia, y que la Secretaría de Salud establecerá los protocolos clínicos, procedimientos de evaluación y mecanismos de revisión previa para garantizar que la atención se proporcione con seguridad, gratuidad, confidencialidad, accesibilidad y pleno respeto a la dignidad y autonomía de las personas.
