El Quehacer Político en el Deporte del Arco a la Tribuna a través de la opinión de Alberto del Arco Méndez///NFL 2026: Entre la revancha, los favoritos y la inevitable tentación de equivocarnos
Por Alberto del Arco Méndez
Analista deportivo titular del programa “Del arco a la tribuna”
| La NFL vuelve a encender los reflectores y, como cada agosto, comienza esa maravillosa etapa del año en la que los analistas creemos saber quién llegará al Super Bowl antes de que siquiera se hayan repartido todos los golpes de la temporada regular. La realidad, por supuesto, suele disfrutar mucho a la hora de desmentir a lospronósticos. |
La temporada 2026 comenzará el 9 de septiembre con una reedición del último Super Bowl: los Seattle Seahawks recibirán a los New England Patriots. El calendario oficial ya está disponible y contempla nuevamente 17 partidos por equipo.
El punto de partida, además, resulta particularmente atractivo: Seattle llega como campeón defensor y buena parte del mercado coloca a los Seahawks y a los Rams entre los principales aspirantes de la NFC, mientras que Baltimore y Buffalo aparecen como referencias tempranas de la AFC.
Seattle: defender el trono siempre cuesta más
Los Seahawks son el equipo que todos quieren derribar. Eso cambia radicalmente la naturaleza de su temporada. Ya no existe el factor sorpresa y cada rival tendrá marcado en rojo el partido contra el campeón.
Seattle parte con una ventaja evidente: sabe cómo ganar partidos importantes y tiene la confianza que proporciona haber levantado el Lombardi Trophy. Pero también carga con el problema clásico del campeón: mantener el hambre cuando ya se ha demostrado que se puede llegar a la cima.
La NFC, además, no parece dispuesta a regalar nada. Los Rams, 49ers, Eagles, Packers y Lions tienen argumentos suficientes para pensar en enero. Y aquí aparece la primera advertencia: repetir el campeonato es muchísimo más complicado que conquistarlo por primera vez.
Los Rams: el favorito que parece demasiado obvio
Si existe un equipo que ha capturado la imaginación de los pronosticadores es Los Angeles Rams. Las principales líneas de futuros los colocan actualmente entre los máximos favoritos para ganar el Super Bowl LXI; algunos mercados incluso los sitúan claramente en la primera posición.
La combinación es tentadora: Matthew Stafford, experiencia, una plantilla construida para competir inmediatamente y una defensa que se ha reforzado con la llegada de Myles Garrett. Los Rams también son favoritos para ganar la NFC West. Pero precisamente por eso habrá que observarlos con lupa.
Stafford continúa siendo un quarterback capaz de decidir partidos, pero la pregunta no es si puede jugar a nivel de campeonato; la pregunta es cuánto puede sostener ese nivel durante una temporada completa y, especialmente, durante los playoffs. Los Rams tienen argumentos para llegar al Super Bowl. Mi duda es otra: cuando todo el mundo espera que seas el mejor, ¿qué sucede cuando aparece el primer golpe inesperado?
Baltimore: quizá el equipo más completo de la AFC
En la otra conferencia, Baltimore aparece como uno de los favoritos más consistentes. El mercado coloca a los Ravens como principales candidatos para ganar la AFC, por delante de Buffalo y otros contendientes.
Baltimore tiene una combinación particularmente peligrosa: quarterback de élite, capacidad terrestre, defensa agresiva y una identidad competitiva perfectamente reconocible.
El problema es conocido: la temporada regular y los playoffs no son exactamente el mismo deporte.
Los Ravens han demostrado capacidad para dominar durante meses, pero enero exige algo adicional: ejecutar cuando el rival conoce perfectamente tus fortalezas y cada error cuesta una temporada. Si Baltimore consigue llegar saludable a enero, será uno de los equipos que nadie querrá enfrentar.
Buffalo: Josh Allen y la eterna pregunta
Buffalo vuelve a aparecer entre los candidatos principales. Las cotizaciones actuales lo colocan junto a Baltimore y los Rams en el grupo de favoritos para levantar el trofeo.
Josh Allen sigue siendo el principal argumento. Su capacidad para convertir una jugada rota en una ganancia de 40 yardas es uno de esos fenómenos que hacen que los coordinadores defensivos envejezcan prematuramente. Pero Buffalo necesita algo más que Allen.
Para ganar el Super Bowl se requiere equilibrio, protección al quarterback, defensa capaz de sobrevivir a los grandes partidos y, sobre todo, evitar que toda la estructura dependa de una sola figura.
La salida de Sean McDermott y la llegada de Joe Brady como entrenador en jefe convierten esta temporada en un experimento especialmente interesante. Buffalo ya no está simplemente intentando ganar; está intentando demostrar que puede hacerlo con una nueva conducción. En la pretemporada, Brady comenzó con victoria ante Carolina y Allen tuvo participación productiva.
¿Y Kansas City? Cuidado con darlo por muerto
Aquí conviene detenerse. Los Chiefs ya no aparecen como el favorito automático de otros años, pero descartarlos sería una imprudencia. El mercado actual los coloca detrás de Baltimore y Buffalo en la carrera de la AFC y en cualquier momento podrían convertirse en el invitado incomodo.
Kansas City tiene algo que no se compra en una agencia libre: experiencia reciente en partidos donde la presión pesa toneladas. Patrick Mahomes sigue siendo el gran factor diferencial. Sin embargo, el calendario no parece precisamente un paseo por el parque. Kansas City enfrentará nueve equipos que llegaron a playoffs en 2025 y tiene una complicada recta final entre las semanas 12 y 17.
Si los Chiefs sobreviven a ese tramo, llegarán a enero curtidos. Si no, quizá descubramos que incluso Mahomes necesita vacaciones de vez en cuando.
Philadelphia, Green Bay y Detroit: la NFC no acepta invitados
Philadelphia, Green Bay y Detroit forman un segundo pelotón de enorme interés.
Los Eagles siguen teniendo talento suficiente para competir por la NFC, aunque su eliminación temprana en los playoffs anteriores obliga a exigir más. Philadelphia terminó 11-6 en 2025 y quedó fuera en la ronda de comodines.
Green Bay, por su parte, aparece entre los seis o siete equipos con mejores cotizaciones para ganar el campeonato. Su desafío será transformar potencial en consistencia.
Detroit también merece atención. Su techo competitivo es alto, pero en la NFL existe una regla no escrita: el talento gana partidos; la profundidad gana temporadas.
Los equipos que pueden romper el guion
Hay candidatos que quizá no encabecen las listas, pero tienen argumentos para alterar completamente el panorama.
Denver aparece como una alternativa interesante en la AFC West; algunos mercados incluso lo consideran candidato para ganar la división.
Los Chargers también están en el radar, mientras que Houston y Jacksonville representan dos amenazas serias en la AFC South. En esa división, el pronóstico parece especialmente abierto.
En la NFC, San Francisco continúa siendo un equipo que nadie debería subestimar, mientras que Dallas ha ganado atención después de reforzar su defensa.
Y después está New England. Sí, el equipo que acaba de perder el Super Bowl. Su presencia en el partido inaugural contra Seattle convierte automáticamente el inicio de temporada en una especie de examen extraordinario. Si los Patriots ganan en Seattle, las conversaciones cambiarán inmediatamente. Si pierden, alguien dirá que todo estaba escrito desde febrero. Así funciona la NFL: después del resultado todos somos filósofos.
Mis pronósticos
A estas alturas (y con la prudencia que merece hacer predicciones en agosto) mi tablero quedaría así:
AFC: Baltimore Ravens
NFC: Los Angeles Rams.
Super Bowl LXI: Rams vs. Ravens.
Campeón: Los Angeles Rams.
No porque sean invencibles, sino porque parecen reunir una combinación particularmente equilibrada de experiencia, talento ofensivo y capacidad defensiva. Además, el mercado los coloca actualmente como favorito principal.
Mi sorpresa: Denver puede ganar la AFC West.
Mi equipo que puede decepcionar: Kansas City, no porque carezca de talento, sino porque su calendario y el nivel creciente de la AFC dejan poco margen para errores.
Mi equipo que puede cambiar la conversación: Dallas.
Y mi advertencia final: no apostar la casa por ninguno de estos pronósticos. La NFL tiene una costumbre bastante saludable: recordarnos que los partidos se juegan en el campo y no en las hojas de cálculo.
La temporada 2026 promete precisamente eso: una NFC con demasiados candidatos, una AFC cada vez más competitiva y un Super Bowl que, por ahora, parece tener varios caminos posibles.
En septiembre comenzará el verdadero análisis. Hasta entonces, todos tenemos algo en común: muchísima confianza y absolutamente ningún resultado que demostrar.
Y eso, queridos lectores, también forma parte del encanto de la NFL.
