Jesús Ramírez construyó una estructura clientelar desde el SME para favorecer a Brugada, acusa Julio Scherer a través de su libro

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Por Redacción QP

El vocero de López Obrador cobró protagonismo cuando fue presentado como el interlocutor con el sindicato en 2021 para dar respuesta a los trabajadores que no tenían liquidación

El vocero en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Jesús Ramírez Cuevas, aprovechó su posición de poder desde la Presidencia para crear una estructura clientelar desde el Sindicato Mexicano de Electricistas y lograr impulsar la candidatura morenista de Clara Brugada a la jefatura de Gobierno, en una maniobra que ha costado al erario más de 3 mil 500 millones de pesos hasta 2023.

Así lo señala Julio Scherer, quien fue consejero Jurídico de la Presidencia de López Obrador, en su libro “Ni perdón ni olvido”, bajo el sello de Editorial Planeta.

Latinus consultó la versión electrónica del libro en el que Scherer da cuenta de una serie de hechos relacionados con la extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009, durante el gobierno de Felipe Calderón, en donde se liquidó a miles de empleados, pero dejó el “limbo laboral” a unos 7 mil extrabajadores de la paraestatal.

Con la llegada al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Jesús Ramírez cobró protagonismo cuando fue presentado como el interlocutor con el SME en 2021 para dar respuesta a los trabajadores que se habían quedado sin liquidación como una forma de hacer justicia en materia laboral.

El 25 agosto de 2022 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que estableció una “compensación vitalicia por justicia social” para extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFyC).

El decreto original beneficiaba únicamente a extrabajadores de la paraestatal con al menos 19 años y seis meses de antigüedad y que no tuvieran acceso a una pensión de LyFC, así como otros beneficios.

Por presiones de Jesús Ramírez, señala el libro, cuatro días más tarde se publicó una fe de erratas del decreto, donde aumentaba a la población beneficiada, y que comprometía parte del presupuesto público, generando diferencias con la Secretaría de Hacienda.

“Un grupo de extrabajadores ya liquidados accedió, por presión política, a un segundo beneficio financiado con dinero público”, señala en la página 212. 

Para 2023 ya se habían ejercido 3 mil 537 millones de pesos para el pago de la pensión vitalicia y un seguro de vida, programa a cargo de la Secretaría de Gobernación y el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep). 

Scherer cita un cálculo elaborado por el Indep, en donde proyecta que esta maniobra generará un pasivo de 27 mil millones de pesos hasta el 2086.

Con esta maniobra, denuncia Scherer, Ramírez Cuevas logró crear una clientela política con Rosendo Flores,líder sindical al que otros agremiados del SME han señalado de haber negociado con Javier Lozano, el secretario del Trabajo de Calderón. 

“El grupo de extrabajadores beneficiados no tardó en asistir públicamente a actos de campaña de Clara Brugada, mostrando una clara fidelidad electoral al propio Ramírez. Consolidó una estructura clientelar, lo que explica su insistencia en incluir el tema en la agenda de la mañanera a través de sus aliados y en cumplir los acuerdos mediante una fe de erratas forzada que terminó por ampliar el universo de beneficiarios más allá de lo legalmente sustentable”, dice Scherer en la página 211 de su libro. 

Scherer asegura que así fue como Ramírez impulsó a Brujada en la capital del país, contrario a la evidente preferencia de Claudia Sheinbaum por su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, creando divisiones internas y comprometiendo el presupuesto público.

Con información de LatiNus

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