Un nuevo comienzo
Por Graciela Edith Coronel Barrios
Presidenta de Comercio Alternativo para una Vida Digna A.C. (CAPUVD)
Estimado lector, quiero iniciar esta publicación deseándote un feliz año nuevo, lleno de paz, salud, amor, prosperidad pero sobre todo lleno de la presencia de Dios en tu vida, que sea Él quien te guíe, guarde y ayude en todo.
Y es con relación con este nuevo año y con él un nuevo comienzo y una nueva oportunidad, sobre lo que hoy quiero escribirte, Dios es tan bueno con nosotros que ha hecho nuestra vida cíclica, de tal manera que cada día tenemos la oportunidad de hacer algo nuevo, algo que nos encamine a llevar a cabo un proyecto más grande o intentar volver a hacer algo mejor que la primera vez; por ello es muy importante establecer, con la ayuda de Dios, un rumbo trascendente a nuestra vida dándole un mejor enfoque y manejo a nuestro tiempo. “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” Salmos 90:12, este versículo nos enseña que es importante ser sabios con la administración de nuestro tiempo, puesto que es un recurso no renovable y muy valioso que Dios nos concede, por lo que debemos aprovecharlo al máximo con sabiduría y diligencia. Y es que a veces perdemos demasiado tiempo procrastinando acciones, aún a veces lo perdemos simplemente por no tener metas o propósitos claros en nuestra vida. Por lo general nos enfocamos en cosas que están a unos días o semanas de distancia, a veces ni siquiera planeamos lo que vamos a hacer o lograr durante un año, es muy importante que empecemos a levantar nuestros ojos y definir propósitos, metas y prioridades personales a largo plazo, a la luz de la eternidad y a la medida promedio del tiempo que Dios nos concede en la tierra, porque sí tenemos un límite y hay que estar consciente de ello.
Pero antes de continuar, definamos rápidamente algunos conceptos: una meta es aquello a lo que nos dirigimos, así como una flecha al blanco, las metas son más específicas que los propósitos y se componen de procedimientos y tareas a realizar, deben ser realistas y alcanzables (considerando la intervención de Dios), ambiciosas, es decir que nos lleven más allá de donde estamos, deben ser medibles y establecerlas con un tiempo definido. Por su parte, una prioridad es aquello a lo que decidimos darle importancia y por lo tanto le dedicamos tiempo, esfuerzo, pasión, paciencia y recursos. Ahora sí, pide al Señor sabiduría para definir las metas, propósitos y prioridades que tendrás para este año.
Hay ocasiones en que venimos de tantos fracasos, errores o desilusiones que perdemos el ánimo de volver a intentar o de llevar a cabo cosas o planes que no hemos alcanzado aún, o peor aún damos cavidad al temor o a la pereza, para detener nuestros propósitos. Hoy quiero animarte a que te esfuerces y seas valiente y confíes en la voluntad y en los planes de Dios para tu vida y pongas en acción la parte que te corresponde. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11, como puedes ver, el Señor tiene pensamientos buenos para ti, el fin que Dios tiene para ti superará tus expectativas, Él anhela que seamos prosperados en todo: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” 3 Juan 1:2, esto significa que puedes tener la certeza de que cuando caminas con el Señor, Él está de tu parte, Él desea que tu estés bien.
Enfocar nuestros esfuerzos y energías hacia nuestros propósitos, metas y prioridades personales de largo plazo, nos llevará a centrarnos en lo valioso (aquello que a la luz de la Palabra de Dios tiene importancia), en lo trascendente (lo que permanecerá y es de bendición para los que nos rodean) y en lo estratégico (lo que nos permite lograr más con los recursos que tenemos a la mano), confiando siempre en la voluntad de Dios para nuestra vida.
Lo anterior nos da la pauta para entender que ademásde definir metas o propósitos es muy importanteconocer lo que poseemos y presupuestar lo que necesitamos para llevarlos a cabos, esto incluye recursos materiales, humanos, económicos y habilidades personales, “Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?” Lucas 14:28, a veces la falta de planeación es lo que nos lleva al fracaso en nuestras metas o propósitos, no es que no podamos llevarlos a cabo o que no sean voluntad de Dios, es que no hemos tenido la sabiduría para planearlos correctamente.
Y si estás pensando en que tu vida está demasiada desordenada, que es demasiado tarde para desempolvar algunos deseos o que para ti ya no hay esperanza o forma de cambiar el rumbo, recuerda los nuevos comienzos de las vidas de Job y Ruth… donde todos ven muerte ¡Jesús ve nueva vida, un nuevo comienzo!
Y quiero concluir esta publicación animándote a queconfíes en ese nuevo comienzo que el Señor quiere darte y que ores a Él (hoy y en otros momentos de este año) pidiendo su dirección y presentando tus metas y propósitos delante de Él, evalúa las motivaciones de eso que anhelas y pide al Señor que alinee tus deseos a los Suyos, ¿te gustaría comenzar? Lee conmigo esta oración: Señor Jesús, hoy te doy gracias por este nuevo año que comienza, gracias por todo lo que nos has ayudado hasta aquí, reconozco que te he fallado y te pido perdón, y agradezco que a pesar de todo, tu te has mantenido fiel, te pido sabiduría para el transcurrir de este nuevo año, ayúdame a confiar en ti y tomarme de tu mano, hoy quiero reconocerte como mi Señor y mi Salvador, hágase tu voluntad en mi vida y venga tu Reino sobre mí, en el nombre de Jesús, amén.
“…Eben-ezer: …Hasta aquí nos ayudó Jehová.” 1 Samuel 7:12
