{"id":7323,"date":"2018-10-20T15:09:42","date_gmt":"2018-10-20T15:09:42","guid":{"rendered":"http:\/\/quehacerpolitico.mx\/internacionales-carolina-alonso-romei-lecturas-el-nuevo-zar-el-viaje-fascinante-de-vladimir-putin-de-la-pobreza-al-trono-del-kremlin\/"},"modified":"2018-10-20T15:09:42","modified_gmt":"2018-10-20T15:09:42","slug":"internacionales-carolina-alonso-romei-lecturas-el-nuevo-zar-el-viaje-fascinante-de-vladimir-putin-de-la-pobreza-al-trono-del-kremlin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/quehacerpolitico.mx\/?p=7323","title":{"rendered":"Internacionales\/\/\/Carolina Alonso Romei\/\/\/LECTURAS | El nuevo zar: El viaje fascinante de Vladimir Putin de la pobreza al trono del Kremlin"},"content":{"rendered":"<h1>LECTURAS | <em>El nuevo zar:<\/em> El viaje fascinante de Vladimir Putin de la pobreza al trono del Kremlin<\/h1>\n<p>Por Carolina Alonso Romei<\/p>\n<p>Internacionalista<\/p>\n<p><strong>La importancia de la nueva Rusia<\/strong>, que act\u00faa cada vez con mayor descaro, hace que sea m\u00e1s relevante que nunca conocer y entender a su formidable y ambicioso l\u00edder. Las numerosas <strong>reformas internas<\/strong> que <strong>Vlad\u00edmir Putin <\/strong>ha puesto en marcha \u2014entre ellas, una reducci\u00f3n de los impuestos y mejoras en todo lo relacionado con el derecho a la propiedad\u2014 han ayudado a desvelar el potencial de un pa\u00eds cuya primera experiencia con la democracia, tras la ca\u00edda de la <strong>Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica<\/strong>, vino envuelta en crimen, pobreza e inestabilidad. <strong>Su talante, por otro lado, ha dado paso a un nuevo autoritarismo<\/strong>, inflexible en su brutal represi\u00f3n de la disidencia y muy asertivo, desde un punto de vista pol\u00edtico y militar, en regiones como Crimea y el Pr\u00f3ximo Oriente.<\/p>\n<p><em><strong>El nuevo zar<\/strong>, <\/em>de\u00a0<strong>Steven Lee Myers<\/strong>,\u00a0es la cr\u00f3nica fascinante del ascenso al poder de <strong>Putin<\/strong>, desde su infancia en Leningrado, en la m\u00e1s absoluta de las pobrezas, hasta su consolidaci\u00f3n en el poder en el Kremlin, pasando, entremedias, por todo el escalaf\u00f3n del KGB. Estamos ante la biograf\u00eda esencial de uno de los m\u00e1s importantes l\u00edderes de la historia reciente, un hombre cuyo reinado implacable ha quedado ligado de forma inextricable al futuro a corto plazo de Rusia.<\/p>\n<p>Steven Lee Myers\u00a0es periodista y trabaja para\u00a0<em>The New York Times<\/em>\u00a0desde 1989. En la actualidad ocupa la corresponsal\u00eda de Pek\u00edn, en China. Fue corresponsal en Mosc\u00fa durante siete a\u00f1os, en Bagdad otros dos y tambi\u00e9n ha cubierto la informaci\u00f3n sobre la Casa Blanca, el Pent\u00e1gono y la Secretar\u00eda de Estado en Washington, DC.\u00a0<em>El nuevo zar<\/em>\u00a0es su primer libro.<\/p>\n<div id=\"attachment_3486502\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3486502\" src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/portada_el-nuevo-zar_steven-lee-myers_201806271053.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" srcset=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/portada_el-nuevo-zar_steven-lee-myers_201806271053.jpg 700w, http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/portada_el-nuevo-zar_steven-lee-myers_201806271053-196x300.jpg 196w\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"1073\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">La biograf\u00eda esencial de unos de los l\u00edderes m\u00e1s importantes de la historia reciente. Foto: Planeta<\/p>\n<\/div>\n<h3>Cap\u00edtulo 1<\/h3>\n<h3>HOMO SOVIETICUS<\/h3>\n<p>Vladimir Spiridonovich Putin se asom\u00f3 lentamente por entre los cr\u00e1teres del campo de batalla junto al r\u00edo Nev\u00e1, a unos 48 kil\u00f3metros de Leningrado. Las \u00f3rdenes que tra\u00eda parec\u00edan suicidas. Deb\u00eda hacer un reconocimiento de las posiciones alemanas y, de ser posible, capturar un \u201cbuche\u201d; en la jerga, un soldado para interrogar. Era el 17 de noviembre de 1941, ya hac\u00eda un fr\u00edo penetrante y el degradado ej\u00e9rcito de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ahora luchaba con desesperaci\u00f3n por evitar su completa destrucci\u00f3n a manos de la Alemania nazi. Los \u00faltimos tanques de reserva en la ciudad hab\u00edan cruzado el Nev\u00e1 la semana anterior y los comandantes de Putin ahora ten\u00edan \u00f3rdenes de abrirse camino entre posiciones fuertemente defendidas por 54 000 infantes alemanes. La \u00fanica opci\u00f3n era obedecer. \u00c9l y otro soldado se acercaron a una zorrera en un frente demarcado por trincheras, hendido de proyectiles, manchado de sangre. Un alem\u00e1n se incorpor\u00f3 de repente y sorprendi\u00f3 a los tres. Durante un instante eterno, nada sucedi\u00f3. El alem\u00e1n reaccion\u00f3 primero, le quit\u00f3 el seguro a una granada y la lanz\u00f3. Aterriz\u00f3 cerca de Putin, mat\u00f3 a su compa\u00f1ero y a \u00e9l le hiri\u00f3 las piernas con metralla. El soldado alem\u00e1n escap\u00f3, dando por muerto a Putin. \u201cLa vida es tan simple, realmente\u201d, dir\u00eda d\u00e9cadas m\u00e1s tarde un hombre que recont\u00f3 la historia con particular fatalismo.<\/p>\n<p>Putin, de 30 a\u00f1os entonces, yac\u00eda herido en la cabeza de un puente sobre la orilla oriental del Nev\u00e1. Los comandantes del Ej\u00e9rcito Rojo hab\u00edan volcado tropas que vadeaban el r\u00edo, con la esperanza de romper el sitio de Leningrado, que hab\u00eda comenzado dos meses antes, cuando los alemanes capturaron Shlisselburg, una antigua fortaleza ubicada en la desembocadura del Nev\u00e1, pero los esfuerzos fueron en vano. Los alemanes llevaron a cabo un sitio que durar\u00eda 872 d\u00edas y matar\u00eda a un mill\u00f3n de civiles como consecuencia de los bombardeos, la hambruna o la enfermedad. \u201cEl F\u00fchrer ha decidido borrar la ciudad de San Petersburgo de la faz de la Tierra\u201d, declar\u00f3 una orden secreta alemana el 29 de septiembre. No se aceptar\u00eda la rendici\u00f3n. El bombardeo por aire y tierra ser\u00eda el instrumento utilizado para la destrucci\u00f3n de la ciudad y el hambre ser\u00eda su c\u00f3mplice, dado que \u201calimentar a la poblaci\u00f3n no puede recaer en nosotros, ni deber\u00eda\u201d. Nunca en la historia una ciudad moderna hab\u00eda padecido un sitio como ese.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEs esta la \u00faltima de sus derrotas?\u201d, fue el cable que Joseph Stalin envi\u00f3, furioso, a los defensores de la ciudad el d\u00eda posterior al inicio del sitio. \u201c\u00bfAcaso ya tienen decidido entregar Leningrado?\u201d. El telegrama estaba suscrito por toda la dirigencia sovi\u00e9tica, incluido Vyacheslav Molotov, quien en 1939 hab\u00eda rubricado junto a su hom\u00f3logo nazi, Joachim von Ribbentrop, el infame pacto de no agresi\u00f3n, ahora traicionado. De ning\u00fan modo fue la \u00faltima derrota. La ca\u00edda de Shlisselburg coincidi\u00f3 con ataques a\u00e9reos feroces sobre Leningrado, incluido uno que incendi\u00f3 el principal almac\u00e9n de alimentos de la ciudad. Las fuerzas sovi\u00e9ticas que defend\u00edan la ciudad estaban desorganizadas, al igual que en el resto de toda la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La Operaci\u00f3n Barbarroja, la invasi\u00f3n nazi que comenz\u00f3 el 22 de junio de 1941, hab\u00eda aplastado las defensas sovi\u00e9ticas a lo largo de un frente de 1600 km, desde el mar B\u00e1ltico hasta el mar Negro. Incluso se temi\u00f3 la ca\u00edda de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Stalin nunca consider\u00f3 entregar Leningrado y despach\u00f3 al jefe del Estado Mayor, Georgy Zhukov, para que apuntalara las defensas de la ciudad, lo cual realiz\u00f3 con gran brutalidad. En la noche del 19 de septiembre, conforme a \u00f3rdenes de Zhukov, las fuerzas sovi\u00e9ticas montaron el primer asalto a unos 600 m del otro lado del Nev\u00e1 para romper el sitio, pero fue repelido por la arrolladora potencia de fuego alemana. En octubre lo intentaron otra vez, enviando a la 86\u00aa Divisi\u00f3n, que inclu\u00eda a la unidad de Putin, el 330\u00ba Regimiento de Rifles. La cabeza de puente que esos soldados lograron crear en la orilla oriental del Nev\u00e1 pas\u00f3 a conocerse, debido a su tama\u00f1o, como \u201cel Nevsky Pyatachok\u201d, nombre derivado de la palabra que significa \u2018cinco kopeks\u2019 o \u2018peque\u00f1a \u00e1rea\u2019. En su parte m\u00e1s extensa, el campo de batalla ten\u00eda apenas un kil\u00f3metro y medio de ancho y poco m\u00e1s de medio kil\u00f3metro de largo. Para los soldados condenados a combatir all\u00ed, fue una trampa mortal, brutal y absurda.<\/p>\n<div id=\"attachment_3486602\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_02.jpg\" data-src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_02.jpg\" data-thumb=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_02.jpg\" class=\"ml-lightbox-enabled\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3486602\" src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_02.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" srcset=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_02.jpg 700w, http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_02-260x300.jpg 260w\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"809\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Mientras Vladimir Putin padre luchaba fuera de Leningrado, su esposa, Maria, y su peque\u00f1o hijo quedaron atrapados dentro. Vladimir y Maria, ambos nacidos en 1911, eran hijos del turbulento siglo\u00a0XX ruso, sacudido por la Primera Guerra Mundial, la Revoluci\u00f3n bolchevique y la Guerra Civil que la sigui\u00f3. Foto: AP<\/p>\n<\/div>\n<blockquote>\n<p>Putin era un pe\u00f3n sin educaci\u00f3n, uno de los cuatro hijos varones de Spiridon Putin, un cocinero que en un tiempo trabaj\u00f3 en el afamado hotel Astoria, antes de la Revoluci\u00f3n. Spiridon, pese a simpatizar con los bolcheviques, huy\u00f3 de la capital imperial durante la Guerra Civil y la hambruna que siguieron a la Revoluci\u00f3n de octubre de 1917. Se estableci\u00f3 en el pueblo de sus ancestros, Pominovo, en las colinas ondulantes al oeste de Mosc\u00fa, y luego se mud\u00f3 a la ciudad misma, donde cocin\u00f3 para la viuda de Vladimir Lenin, Nadezhda Krupskaya, en su dacha sovi\u00e9tica oficial en el distrito de Gorki, en el l\u00edmite de Mosc\u00fa. Luego de la muerte de ella en 1939, Spiridon trabaj\u00f3 en el reducto del Comit\u00e9 del Partido Comunista de Mosc\u00fa. Se dec\u00eda que hab\u00eda cocinado una vez para Grigory Rasput\u00edn en el Astoria y ocasionalmente para Stalin cuando visitaba a la viuda de Lenin, con lo cual inici\u00f3 una tradici\u00f3n familiar de servidumbre para con la \u00e9lite pol\u00edtica. Su proximidad con el poder no ayud\u00f3 en nada a proteger a sus hijos de los nazis: la naci\u00f3n entera luchaba por sobrevivir.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Vladimir Putin ya era un veterano cuando los nazis invadieron la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en junio de 1941. Hab\u00eda prestado servicios como submarinista en la d\u00e9cada de 1930 antes de establecerse no muy lejos de Leningrado, en el pueblo de Petrodvorets, donde Pedro el Grande hab\u00eda construido su palacio sobre el golfo de Finlandia. En los d\u00edas ca\u00f3ticos que siguieron a la invasi\u00f3n, al igual que muchos ciudadanos, sali\u00f3 enseguida a ofrecerse como voluntario para defender la naci\u00f3n e inicialmente fue asignado al destacamento de demoliciones especiales del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos o NKVD, la temida agencia de polic\u00eda secreta que luego se convertir\u00eda en el KGB. El NKVD cre\u00f3 2222 de estos destacamentos para asediar a los nazis detr\u00e1s de la frontera, que en ese momento avanzaba r\u00e1pidamente. Una de las primeras misiones de Putin en la guerra fue un desastre. \u00c9l y otros 27 combatientes partisanos se lanzaron en paraca\u00eddas detr\u00e1s de los alemanes que avanzaban sobre Leningrado, cerca de la ciudad de Kingisepp. El lugar quedaba pr\u00f3ximo a la frontera con Estonia, que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica hab\u00eda ocupado el a\u00f1o anterior, junto a Letonia y Lituania, como parte del tristemente c\u00e9lebre pacto de preguerra con Hitler. El destacamento de Putin logr\u00f3 hacer volar un arsenal, seg\u00fan se cuenta, pero pronto se qued\u00f3 sin municiones y raciones. Los habitantes locales, estonios, les llevaron alimentos, pero tambi\u00e9n los delataron a los alemanes, a quienes muchos en las naciones b\u00e1lticas recib\u00edan de buen grado, al menos al principio, como libertadores de la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica. Las tropas alemanas cerraron filas sobre la unidad y les dispararon cuando corr\u00edan por la ruta de regreso a las l\u00edneas sovi\u00e9ticas. Putin se separ\u00f3, perseguido por alemanes con perros, y se escondi\u00f3 en un pantano, donde se sumergi\u00f3 y respir\u00f3 a trav\u00e9s de un junco hasta que la patrulla sigui\u00f3 su camino. La forma exacta en que logr\u00f3 regresar se perdi\u00f3 en la niebla de la historia, pero solo \u00e9l y otros tres del destacamento sobrevivieron al ataque. El NKVD lo interrog\u00f3 luego del escape, pero \u00e9l logr\u00f3 disipar toda sospecha de deserci\u00f3n o cobard\u00eda y pronto fue enviado de vuelta al frente. Es posible que fuera \u00fanicamente coraje lo que impulsaba a Putin o quiz\u00e1s fuera miedo. La Orden n\u00ba 270 de Stalin, expedida el 16 de agosto, hab\u00eda amenazado con ejecutar a los soldados desertores y arrestar a sus familiares.<\/p>\n<p>Dentro de Leningrado, las condiciones empeoraron muy pronto, pese a los esfuerzos realizados por las autoridades para mantener cierto sentido de normalidad. Las escuelas abrieron, como siempre, el 1 de septiembre, pero tres d\u00edas m\u00e1s tarde aterrizaron en la ciudad los primeros proyectiles alemanes. Completado el bloqueo, y con la ciudad bajo continuo asedio a\u00e9reo, las autoridades intensificaron el racionamiento de los alimentos. Las raciones iban a disminuir en forma gradual y llevar\u00edan a la desesperaci\u00f3n, la desesperanza y, finalmente, la muerte. Mientras Vladimir Putin luchaba fuera de la ciudad, su esposa, Maria, y su peque\u00f1o hijo quedaron atrapados dentro. Vladimir y Maria, ambos nacidos en 1911, eran hijos del turbulento siglo\u00a0XX ruso, sacudido por la Primera Guerra Mundial, la Revoluci\u00f3n bolchevique y la Guerra Civil que la sigui\u00f3. Se conocieron en Pominovo, adonde el padre de \u00e9l se hab\u00eda mudado luego de la Revoluci\u00f3n, y se casaron en 1928, cuando ten\u00edan apenas 17 a\u00f1os. De reci\u00e9n casados, regresaron a vivir a Leningrado, y se establecieron en Petrodvorets con los parientes de ella en 1932. Luego de la conscripci\u00f3n de Putin en la Armada, tuvieron un hijo var\u00f3n llamado Oleg, que falleci\u00f3 en su infancia. Un a\u00f1o antes del comienzo de la guerra tuvieron un segundo hijo, Viktor.<\/p>\n<p>Maria y Viktor lograron eludir por muy poco la ocupaci\u00f3n en los territorios retenidos por los nazis. Al principio, ella hab\u00eda rehusado dejar Petrodvorets, pero cuando los alemanes los cercaron, su hermano, Iv\u00e1n Shelomov, la oblig\u00f3 a abandonar la ciudad. \u00c9l prestaba servicio como primer capit\u00e1n en los cuarteles centrales de la Flota del B\u00e1ltico y, por lo tanto, ten\u00eda autoridad militar y los privilegios a\u00fan existentes en una ciudad sitiada. El capit\u00e1n Shelomov los rescat\u00f3 \u201cbajo el fuego y las bombas\u201d y los llev\u00f3 a establecerse en una ciudad de suerte inestable. Las condiciones se volvieron extremas con la llegada del invierno y un fr\u00edo a\u00fan m\u00e1s crudo que lo habitual. Maria y Viktor se mudaron a una de las decenas de refugios que las autoridades abrieron para albergar a los torrentes de refugiados que llegaban desde las afueras ocupadas. Su hermano la ayud\u00f3 d\u00e1ndole sus propias raciones, pero la salud de ella se deterior\u00f3 de todos modos. Un d\u00eda \u2013no se sabe cu\u00e1ndo exactamente\u2013 se desmay\u00f3 y los transe\u00fantes tendieron su cuerpo junto a los cad\u00e1veres congelados que hab\u00edan comenzado a apilarse en la calle para su recolecci\u00f3n, d\u00e1ndola por muerta, como consecuencia fatal de que su marido hubiera estado en el frente. Pero de alguna forma la encontraron en esa morgue a cielo abierto, cuando atrajo la atenci\u00f3n con sus quejidos.<\/p>\n<p>La forma en que Vladimir sobrevivi\u00f3 resulta igual de inveros\u00edmil. Herido, qued\u00f3 tendido durante horas junto al Nev\u00e1 hasta que otras tropas sovi\u00e9ticas lo encontraron y lo llevaron de vuelta al reducto del regimiento en la orilla. Podr\u00eda haber muerto, uno m\u00e1s entre los 300 000 soldados que perdieron su vida en el Pyatachok, pero un antiguo vecino lo encontr\u00f3 en una litera en un precario hospital de campa\u00f1a. Se colg\u00f3 a Putin sobre los hombros y lo carg\u00f3 a trav\u00e9s del r\u00edo congelado, hasta un hospital que hab\u00eda del otro lado.<\/p>\n<p>Por c\u00f3mo se dieron las cosas, la herida de Putin de seguro le salv\u00f3 la vida. Su unidad, el 330\u00ba Regimiento de Rifles, luch\u00f3 en la cabeza del puente durante todo el invierno de 1941 a 1942. La batalla, en escala y carnadura, preanunci\u00f3 el terrible sitio de Stalingrado al a\u00f1o siguiente, una \u201cpicadora de carne monstruosa\u201d, lo llamaron. Las fuerzas all\u00ed soportaron bombardeos implacables de los alemanes. La orilla boscosa qued\u00f3 convertida en un paisaje revuelto y sin vida en el que nada crecer\u00eda por a\u00f1os. Nuevos reclutas cruzaron el Nev\u00e1 para reemplazar a aquellos muertos o heridos a una tasa impactante de cientos al d\u00eda hasta la primavera de 1942, cuando la cabeza del puente se desplom\u00f3 y los alemanes recuperaron el terreno el 27 de abril. El 330\u00ba Regimiento de Rifles fue completamente aniquilado, excepto por un mayor del comando, Aleksandr Sokolov, quien logr\u00f3 nadar hasta ponerse a salvo, pese a sus heridas de gravedad. Fue una de las batallas m\u00e1s fatales de toda la guerra y, para el comando militar sovi\u00e9tico, una estupidez que desperdici\u00f3 decenas de miles de soldados y probablemente prolong\u00f3 el sitio en lugar de acortarlo.<\/p>\n<p>Putin pas\u00f3 meses en un hospital militar, convaleciente en una ciudad que mor\u00eda en torno a \u00e9l. Para cuando la \u00faltima ruta de salida de la ciudad hab\u00eda sido cortada, tres millones de civiles y soldados permanec\u00edan cercados. Maria, que se neg\u00f3 a partir cuando todav\u00eda era posible, finalmente encontr\u00f3 a su esposo en el hospital. Contra las reglas, \u00e9l compart\u00eda sus raciones del hospital con ella y escond\u00eda comida sin que vieran las enfermeras, hasta que un m\u00e9dico lo not\u00f3 e interrumpi\u00f3 por un tiempo las visitas diarias de Maria. La resiliencia inicial de la ciudad sucumbi\u00f3 a la devastaci\u00f3n, la hambruna y peores cosas. Los servicios esenciales se redujeron junto con la provisi\u00f3n de alimentos. Sin recolecci\u00f3n, los cad\u00e1veres se amontonaban en las calles. En enero y febrero de 1942, m\u00e1s de 100 000 personas murieron cada mes. La \u00fanica conexi\u00f3n con territorios no ocupados era la improvisada \u201cRuta de la Vida\u201d, una serie de rutas precarias que cruzaban las aguas congeladas del lago Ladog\u00e1. Proporcionaban un alivio m\u00ednimo a la ciudad, y el sitio se mantuvo hasta enero de 1943, cuando el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico se abri\u00f3 camino a trav\u00e9s del cerco hacia el Este. Llev\u00f3 otro a\u00f1o m\u00e1s liberar completamente la ciudad del control nazi y comenzar la incansable e implacable marcha sovi\u00e9tica hacia Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Vladimir y Maria lograron sobrevivir de alguna forma, a pesar de que a \u00e9l las heridas le dejaron una cojera dolorosa por el resto de su vida. En abril de 1942 le dieron el alta y lo enviaron a trabajar a una f\u00e1brica de armamentos que produc\u00eda proyectiles de artiller\u00eda y minas antitanque. Su hijo, Viktor, no sobrevivi\u00f3. Muri\u00f3 de difteria en junio de 1942 y fue enterrado en una tumba colectiva en el cementerio de Piskaryovskoye, junto a otros 470 000 civiles y soldados. Ni Vladimir ni Maria supieron d\u00f3nde exactamente y es evidente que no se esforzaron mucho en averiguarlo. Tampoco lo discutieron nunca en detalle. Los estragos de la guerra fueron devastadoramente personales. La madre de Maria, Elizabeta Shelomova, falleci\u00f3 en la l\u00ednea de fuego al oeste de Mosc\u00fa en octubre de 1941, aunque nunca se esclareci\u00f3 si fue un proyectil sovi\u00e9tico o alem\u00e1n el que la mat\u00f3; Iv\u00e1n, el hermano de Maria, sobrevivi\u00f3, pero otro hermano, Pyotr, fue condenado por un tribunal militar en el frente durante los primeros d\u00edas de la guerra, evidentemente por alguna negligencia en el cumplimiento del deber, y su suerte \u00faltima nunca se conoci\u00f3 ni tampoco se mencion\u00f3. Dos de los hermanos de Vladimir tambi\u00e9n fallecieron durante la guerra: Mija\u00edl en julio de 1942, tambi\u00e9n en circunstancias desconocidas para la historia; y Aleksei en el frente de Voronezh, en febrero de 1943.<\/p>\n<div id=\"attachment_3486607\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_01.jpg\" data-src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_01.jpg\" data-thumb=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_01.jpg\" class=\"ml-lightbox-enabled\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3486607\" src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_01.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" srcset=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_01.jpg 700w, http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/putin_700_01-300x200.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Pocas personas cuyas vidas se cruzaron con la de Stalin, aunque fuese brevemente, \u201csalieron indemnes\u201d \u2013Putin recordar\u00eda m\u00e1s tarde: \u201cMi abuelo fue uno de ellos\u201d\u2013. \u201cMi abuelo callaba bastante acerca de su pasado. Mis padres tampoco hablaban gran cosa sobre el pasado. Nadie lo hac\u00eda en general, en ese entonces\u201d. Foto: AP<\/p>\n<\/div>\n<p>Estas fueron las historias acerca de la Gran Guerra Patri\u00f3tica \u2013relatos de hero\u00edsmo y sufrimiento\u2013 que el tercer hijo de Vladimir y Maria crecer\u00eda escuchando y que dejar\u00edan una impresi\u00f3n indeleble en \u00e9l durante toda su vida. A partir de \u201calgunos retazos, algunos fragmentos\u201d de conversaciones o\u00eddas en la mesa de la cocina de un atestado departamento comunitario, en una Leningrado todav\u00eda devastada, \u00e9l cre\u00f3 su narrativa familiar, redelineada por el tiempo y la memoria, que pod\u00eda ser ap\u00f3crifa en algunos puntos y que ciertamente estaba incompleta. Los Putin eran personas sencillas, con pocas oportunidades de conocer gran cosa sobre los aspectos m\u00e1s oscuros de la guerra: las purgas paranoicas de Stalin en el Gran Terror que hab\u00edan diezmado el ej\u00e9rcito antes de la guerra; la connivencia con los planes de Hitler para conquistar Europa; la partici\u00f3n de Polonia en 1939; la anexi\u00f3n forzada de las naciones b\u00e1lticas; la defensa ca\u00f3tica cuando invadieron los nazis; las actividades il\u00edcitas oficiales que contribuyeron a la hambruna en Leningrado; las atrocidades vengativas cometidas por las tropas sovi\u00e9ticas en su marcha hacia Berl\u00edn. Incluso entonces, tras la muerte de Stalin en 1953, sigui\u00f3 siendo peligroso hablar mal del Estado, como no fuera en un susurro. La victoria \u2013y el peque\u00f1o rol en ella de los Putin\u2013 fue una fuente inextinguible de orgullo. \u00bfQu\u00e9 otra cosa pod\u00eda ser? Uno no pensaba en los errores que se comet\u00edan, dir\u00eda el muchacho m\u00e1s adelante: uno pensaba solo en ganar.<\/p>\n<p>Este tercer hijo, Vladimir Vladimirovich Putin, naci\u00f3 el 7 de octubre de 1952 en una ciudad todav\u00eda marcada por el sitio, que a\u00fan sufr\u00eda privaciones, a\u00fan consumida por el miedo. La megaloman\u00eda de Stalin, incluso en la victoria, se hab\u00eda volcado a la paranoia y el castigo. A fines de los a\u00f1os cuarenta, la \u00e9lite citadina de los tiempos de guerra, tanto civil como militar, sucumbi\u00f3 a una purga conocida como \u201cel asunto de Leningrado\u201d. Decenas de funcionarios del Partido y sus familiares fueron arrestados, encarcelados, exiliados o ejecutados. Los ciudadanos leales al Estado evitaban hablar, por miedo o por complicidad en los cr\u00edmenes cometidos, incluso los descendientes de un hombre de bastante confianza como para cocinar ocasionalmente para Stalin. Pocas personas cuyas vidas se cruzaron con la de Stalin, aunque fuese brevemente, \u201csalieron indemnes\u201d \u2013Vladimir Vladimirovich Putin recordar\u00eda m\u00e1s tarde: \u201cPero mi abuelo fue uno de ellos\u201d\u2013. No es que se refiriera mucho a la cuesti\u00f3n. \u201cMi abuelo callaba bastante acerca de su pasado. Mis padres tampoco hablaban gran cosa sobre el pasado. Nadie lo hac\u00eda en general, en ese entonces\u201d. El padre de Vladimir era taciturno y severo, atemorizante incluso para las personas que lo conoc\u00edan bien. La experiencia de guerra del padre \u2013la cojera que arrastr\u00f3 toda su vida y que siempre parec\u00eda empeorar cuando el clima se hac\u00eda fr\u00edo\u2013 claramente dej\u00f3 una fuerte impresi\u00f3n en su hijo. Tras la guerra, Vladimir padre continu\u00f3 trabajando en la f\u00e1brica Yegorov en Moskovsky Prospekt, que constru\u00eda los vagones de pasajeros para los ferrocarriles y subterr\u00e1neos del pa\u00eds. Miembro del Partido Comunista, se convirti\u00f3 en el representante del Partido en la f\u00e1brica, un bur\u00f3crata comunista de extracci\u00f3n obrera que aseguraba rigor, lealtad, disciplina y, m\u00e1s que nada, cautela.<\/p>\n<p>El empleo le daba derecho a un cuarto individual \u201316 m2\u2013 en un decr\u00e9pito departamento comunitario de un quinto piso en lo que hab\u00eda sido un elegante edificio de departamentos del siglo\u00a0XIX ubicado en el n\u00famero 12 Baskov Lane, no muy lejos de la avenida central de Leningrado, Nevsky Prospekt, y el canal Griboyedov. Los Putin se mudaron all\u00ed en 1944 y tras la guerra debieron compartir ese espacio confinado con otras dos familias. Vivir\u00edan all\u00ed por m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. El departamento no ten\u00eda agua caliente ni ba\u00f1era. Un corredor sin ventanas hac\u00eda las veces de cocina comunitaria, con una \u00fanica hornalla de gas frente a un fregadero. El ba\u00f1o estaba en un armario incrustado contra la caja de la escalera. El departamento se calefaccionaba con una estufa de le\u00f1a.<\/p>\n<p>Al igual que su esposo, Maria ten\u00eda una educaci\u00f3n limitada. A solo diez d\u00edas de cumplir 41 a\u00f1os, naci\u00f3 Vladimir. Luego de tanto sufrimiento y p\u00e9rdida, trat\u00f3 a su hijo como el milagro que parec\u00eda ser. Tuvo varios empleos menores, limpiando edificios, lavando tubos de ensayo en un laboratorio y haciendo la entrega del pan, todos empleos que le dejaban m\u00e1s tiempo para ocuparse del ni\u00f1o. Una pareja mayor habitaba un cuarto del departamento compartido; la otra la habitaba una familia jud\u00eda practicante, con una hija mayor, Hava. El joven Vladimir, el \u00fanico ni\u00f1o en la vivienda comunitaria, recordaba despu\u00e9s a la pareja mayor con afecto y pasaba tanto tiempo con ellos como con sus padres. Se convirtieron en abuelos sustitutos y a ella la llamaba baba Anya. Ella, al igual que su madre, profesaba una honda fe religiosa. La Iglesia ortodoxa rusa, censurada por el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico, tuvo permitido funcionar abiertamente durante la guerra para ayudar a congregar a la naci\u00f3n, aunque luego ser\u00eda reprimida ferozmente cuando las armas quedaron en silencio. Como Vladimir contar\u00eda m\u00e1s adelante, el 21 de noviembre, cuando ten\u00eda siete semanas de vida, baba Anya y Maria caminaron tres cuadras en el fr\u00edo invernal hasta la catedral de la Transfiguraci\u00f3n, un monumento amarillo del siglo\u00a0XVIII, construido en el estilo neocl\u00e1sico de muchas iglesias de la ciudad, y all\u00ed, secretamente, bautizaron al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>No est\u00e1 claro si guard\u00f3 el bautismo en secreto por miedo a su adusto marido o por miedo a la censura oficial, aunque su hijo m\u00e1s tarde sugiri\u00f3 que posiblemente no hab\u00eda sido tan secreto como ella esperaba. Poco era realmente secreto en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En ocasiones, ella lo llevaba consigo a los servicios religiosos, pero mantuvo el departamento, con su falta de privacidad, sin iconos y otros signos externos de su pr\u00e1ctica. Es obvio que tampoco discuti\u00f3 su credo con \u00e9l entonces, no en profundidad. No fue hasta cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s cuando Maria le entreg\u00f3 su cruz bautismal y le pidi\u00f3 que la hiciera bendecir en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusal\u00e9n cuando \u00e9l visit\u00f3 Israel por primera vez. Sin embargo, la fe oscilaba en el trasfondo de la vida del ni\u00f1o, junto con el compromiso paterno con la ortodoxia laica del comunismo. El ni\u00f1o no demostraba preferencia por ninguna, aunque otros que lo conocieron afirmar\u00edan a\u00f1os m\u00e1s tarde que su relaci\u00f3n con los vecinos jud\u00edos le infundi\u00f3 una tolerancia ecum\u00e9nica inusual y un desd\u00e9n por el antisemitismo que ha afligido a la cultura rusa desde largo tiempo.<\/p>\n<blockquote>\n<p>El edificio en Baskov Lane fue el universo de la infancia de Vladimir Putin. Los emblemas ba\u00f1ados en oro de la Rusia zarista \u2013el Hermitage, el Almirantazgo, la catedral de Pedro y Pablo\u2013 estaban cerca, pero eran poco m\u00e1s que monumentos distantes en el paisaje urbano. \u00c9l era un v\u00e1stago del proletariado, no de la \u00e9lite pol\u00edtica o los intelectuales sovi\u00e9ticos; solamente despu\u00e9s, en retrospectiva, tomar\u00eda conciencia de las carencias de su infancia. Las escaleras al quinto piso estaban marcadas de agujeros y eran f\u00e9tidas y penumbrosas: ol\u00edan a sudor y a col hervida. El edificio estaba plagado de ratas, que \u00e9l y sus amigos persegu\u00edan con palos. Pasaba por un juego, hasta la vez que arrincon\u00f3 a una rata al final del pasillo. \u201cDe repente, solt\u00f3 latigazos alrededor y se lanz\u00f3 contra m\u00ed \u2013record\u00f3 luego\u2013. Me sorprend\u00ed y me asust\u00e9\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Siempre fue un ni\u00f1o menudo. Uno de sus primeros recuerdos de aventurarse fuera del claustro de su infancia ocurri\u00f3 el D\u00eda de la Victoria de 1959 o quiz\u00e1s de 1960. Estaba aterrorizado ante el bullicio de \u201cla gran esquina\u201d de la calle Mayakovskaya. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, \u00e9l y sus amigos tomaron un tren de trasbordo a una parte desconocida de la ciudad en busca de aventuras. Hac\u00eda fr\u00edo y no ten\u00edan nada para comer, y aunque encendieron un fuego para calentarse, regresaron abatidos, y Putin padre lo castig\u00f3 con el cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>El edificio de departamentos encerraba un patio interior que se conectaba con el patio interior del edificio vecino y formaba un espacio sin \u00e1rboles ni mantenimiento, poco mejor que un patio de luz interno. El patio atra\u00eda a borrachos y vagabundos, que fumaban, beb\u00edan y dejaban pasar la vida. Seg\u00fan su propia versi\u00f3n y la de sus amigos, la vida en ese patio, y luego en la escuela, lo volvi\u00f3 rudo, un peleador, r\u00e1pido para defenderse de desaires y amenazas; sin embargo, dado su tama\u00f1o, es m\u00e1s probable que \u00e9l fuera el blanco de los bravucones. Sus padres se desviv\u00edan por \u00e9l y, cuando era chico, rehusaban dejarlo salir del patio sin permiso. Creci\u00f3 dentro del abrazo sobreprotector, si no abiertamente cari\u00f1oso, de sus padres, que hab\u00edan sobrevivido por milagro y que har\u00edan todo por asegurarse de que su hijo tambi\u00e9n sobreviviera. \u201cNo hab\u00eda besos\u201d, recuerda Vera Gurevich, una maestra de escuela que se volvi\u00f3 cercana a la familia. \u201cNo hab\u00eda gestos sentimentales de ese tipo en la casa de ellos\u201d.<\/p>\n<p>El 1\u00ba de septiembre de 1960, Vladimir comenz\u00f3 a asistir a la escuela N\u00ba 193, ubicada a una corta caminata sobre la misma calle en la que viv\u00edan. Ya ten\u00eda casi 8 a\u00f1os, pero Maria no lo hab\u00eda enviado al jard\u00edn, quiz\u00e1s por su excesivo cuidado. El ni\u00f1o carec\u00eda de la adaptaci\u00f3n social que habr\u00eda desarrollado si hubiera crecido rodeado de ni\u00f1os. Se present\u00f3 el primer d\u00eda sin flores para la maestra, seg\u00fan dictaba la costumbre, sino con una planta en maceta. En la escuela, era un estudiante indiferente, petulante e impulsivo, probablemente un poco malcriado. Vera Gurevich lo llamaba \u201ctrompo\u201d porque ingresaba en el aula dando vueltas en c\u00edrculo. Su comportamiento era muy disruptivo, dentro y fuera del aula, con inclinaci\u00f3n a juntarse con ni\u00f1os que ella consideraba una mala influencia, incluidos dos hermanos m\u00e1s grandes, llamados Kovshov. En la escuela lo sorprendieron con un cuchillo y una vez lo reprendi\u00f3 por delincuencia un comit\u00e9 vecinal del Partido, que amenaz\u00f3 con enviarlo a un orfanatorio. Inicialmente, su comportamiento lo alej\u00f3 de los Pioneros, la organizaci\u00f3n infantil del Partido Comunista cuyo ingreso supon\u00eda un rito de iniciaci\u00f3n: para cuando lleg\u00f3 a tercer grado, era uno de los pocos entre sus 45 compa\u00f1eros que no se hab\u00edan unido. Imposible que su padre, como delegado del Partido, no se sintiera consternado ante un fracaso tan ostensible, algo que Vladimir m\u00e1s adelante describi\u00f3 como una rebeli\u00f3n contra su padre y el sistema que lo circundaba. \u201cYo era un v\u00e1ndalo, no un Pionero\u201d, dijo. Vera Gurevich, que lo conoci\u00f3 en cuarto grado, llegar\u00eda a quejarse con el padre diciendo que el ni\u00f1o era inteligente, pero desorganizado y ap\u00e1tico.<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u201cNo est\u00e1 trabajando a su m\u00e1ximo potencial\u201d, le dijo a Vladimir padre en el departamento de Baskov Lane, que ella describi\u00f3 como horrendo, \u201cmuy fr\u00edo, sencillamente horrible\u201d. \u201c\u00bfY yo que puedo hacer? \u2013respondi\u00f3 Vladimir Spiridonovich\u2013. \u00bfMatarlo? \u00bfO qu\u00e9?\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<div id=\"attachment_3486600\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/photo5068986803389835281.jpg\" data-src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/photo5068986803389835281.jpg\" data-thumb=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/photo5068986803389835281.jpg\" class=\"ml-lightbox-enabled\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3486600 size-full\" src=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/photo5068986803389835281.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" srcset=\"http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/photo5068986803389835281.jpg 700w, http:\/\/www.sinembargo.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/photo5068986803389835281-300x191.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"446\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">La disciplina y el rigor del sambo y luego del judo interesaron al ni\u00f1o Putin en una forma distinta a todo lo anterior. Las artes marciales transformaron su vida, al ofrecerle los medios para afirmarse frente a ni\u00f1os m\u00e1s grandes o rudos. \u201cFue una herramienta para afirmarme en la jaur\u00eda\u201d, ha dicho, Foto: AP<\/p>\n<\/div>\n<p>Sin embargo, Vladimir y Maria le prometieron a Gurevich que le jalar\u00edan las riendas. El padre lo presion\u00f3 para que comenzara boxeo, aunque el chico, tan menudo, abandon\u00f3 pronto cuando, seg\u00fan dijo, un golpe le rompi\u00f3 la nariz. Entonces se interes\u00f3 por las artes marciales, aparentemente en contra de los deseos de sus padres, y practic\u00f3 sambo, un estilo sovi\u00e9tico que combinaba judo y lucha libre, y se adecuaba mejor a su estatura diminuta y \u201cnaturaleza pendenciera\u201d. Uno de sus entrenadores fue una influencia decisiva en su vida. Anatoly Rakhlin trabajaba en el club Trud (o del Trabajo), no muy lejos de Baskov Lane, y en 1965 Putin, ya en quinto grado, se inscribi\u00f3 all\u00ed. Rakhlin tuvo que tranquilizar a los padres de Vladimir diciendo: \u201cNo ense\u00f1amos nada malo a los chicos\u201d. La disciplina y el rigor del sambo y luego del judo interesaron al ni\u00f1o en una forma distinta a todo lo anterior. Las artes marciales transformaron su vida, al ofrecerle los medios para afirmarse frente a ni\u00f1os m\u00e1s grandes o rudos. \u201cFue una herramienta para afirmarme en la jaur\u00eda\u201d, dir\u00eda. Tambi\u00e9n le report\u00f3 un nuevo c\u00edrculo de amigos \u2013en especial, dos hermanos, Arkady y Boris Rotenberg\u2013 que no lo abandonar\u00eda durante toda su vida. Las artes marciales le brindaron una ortodoxia que no encontr\u00f3 ni en la religi\u00f3n ni en la pol\u00edtica. Para \u00e9l, era m\u00e1s que un mero deporte: era una filosof\u00eda. \u201cFue el deporte lo que me sac\u00f3 de las calles \u2013record\u00f3 una vez\u2013. Sinceramente, el patio no era un ambiente muy bueno para un ni\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esto d\u00e9 cuenta de gran parte de su transformaci\u00f3n. Sus declaraciones en cuanto a haber vivido la vida de la jungla sonaban m\u00e1s a bravuconada. La mugre del patio y sus rebajados ocupantes pod\u00edan haberlo intrigado alguna vez, pero tambi\u00e9n le inculcaron un desd\u00e9n por la bebida y el cigarro, por la pereza y el desorden. Sin embargo, una vez que descubri\u00f3 su pasi\u00f3n por las artes marciales, mostr\u00f3 una determinaci\u00f3n de acero por triunfar. Puesto que el Trud exig\u00eda notas dignas para la admisi\u00f3n, se esmer\u00f3 m\u00e1s en la escuela y, al llegar a sexto grado, sus calificaciones hab\u00edan mejorado. Vera Gurevich y sus compa\u00f1eros decidieron incorporarlo a los Pioneros, pidiendo tard\u00edamente al representante de la escuela para que hiciera una excepci\u00f3n respecto de sus faltas anteriores. Su ceremonia de iniciaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo en Ulyanovka, un pueblo r\u00fastico anteriormente conocido como Sablino, donde la hermana de Lenin hab\u00eda vivido una vez. Al cabo de unas semanas, se convirti\u00f3 en el l\u00edder de la rama de Pioneros de su escuela, su primera posici\u00f3n de liderazgo. Ya en su octavo grado, estaba entre los primeros elegidos para unirse al Komsomol, la organizaci\u00f3n juvenil del Partido Comunista. Fue un pelda\u00f1o necesario hacia lo que, pronto descubri\u00f3, era la vocaci\u00f3n de su vida.<\/p>\n<p>Con Informaci\u00f3n de Puntos y Comas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LECTURAS | El nuevo zar: El viaje fascinante de Vladimir Putin de la pobreza al trono del Kremlin<br \/>\nPor Carolina Alonso Romei<br \/>\nInternacionalista<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7322,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7323","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ 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